1.12.15

La salamandra




© Fotografía: : M. Rodríguez



Salamandra común (Salamandra salamandra)

Gallego: píntega, pinchorra.
    
     Es uno de los anfibios más abundante y conocido en Cospeito.

     De los anfibios que en su estado adulto tienen cola, el único grupo presente en Galicia es el de las salamandras, que junto a los tritones forman la familia Salamandridae. Desde el punto de vista anatómico apenas hay diferencias entre ellos, pero sus comportamientos son muy diferentes.

     Las salamandras en su estado adulto son esencialmente terrestres, pudiendo vivir a orillas del agua o en terrenos húmedos.


Descripción:

      Es un urodelo grande y de aspecto robusto, con la cabeza algo deprimida y tan ancha como larga. Los ojos son grandes y muy sobresalientes con el iris marrón y las pupilas redondas y negras. Las glándulas parótidas, también grandes están muy marcadas y tienen un pliegue. La piel del dorso y costados es lisa y brillante, presenta unos poros bien visibles y a lo largo del dorso tiene un surco vertebral muy característico. La cola es relativamente corta, de sección cilíndrica o levemente aplastada. El color es inconfundible: negro brillante con manchas amarillas colocadas de distintas formas según la variación individual y geográfica. Las patas son cortas y robustas, con cuatro dedos en las manos delanteras y cinco en las traseras.

     Aunque existen casos de albinismo y melanismo, la variación pigmentaria más frecuente en poblaciones gallegas, es la presencia de manchas rojizas, sobre todo en las glándulas parótidas, que le dan la apariencia de “animal herido”.

     Las medidas máximas encontradas en Galicia oscilan dese los 12 a los 18 cm. Las diferencias entre machos y hembras no son muy marcadas, los machos son más estilizados y de cola más larga y en la época de celo, presentan la zona cloacal abultada. Las hembras son por lo general más robustas, con patas algo más cortas y normalmente de mayor peso.

Hábitat:

     Se puede encontrar en casi cualquier hábitat pero el más característico y donde alcanza unas mayores densidades son los robledales umbrosos y húmedos. También es frecuente en las huertas, praderas, pinares...Le gusta vivir en suelos con hojarasca y busca su refugio bajo piedras, troncos caídos, huecos...

Periodo de actividad:

    Es una especie curiosa porque su actividad tiene lugar en las estaciones húmedas con un periodo de inactividad en el verano y/o en el invierno si hace mucho frío. Es una especie nocturna sobre todo los adultos: durante el día y en los períodos de inactividad buscan escondite bajo piedras o troncos, llegando a utilizar la madriguera de otros animales..Es totalmente terrestre, no se introduce en el agua y es muy sedentaria.


Alimentación:

      Dado que es un animal poco ágil sus presas son especies de movimientos lentos y poco o nada voladoras: insectos, arañas, babosas, y caracoles…


 Depredadores:

      La mayoría de depredadores, como la víbora, la culebra de agua, algunas aves y otras especies de anfibios, eligen como presa a las larvas de salamandra. Los ejemplares adultos prácticamente no tienen depredadores, aunque esporádicamente, especies como el zorro, el visón o el jabalí y algunas aves rapaces pueden incluirlas en su dieta.

     Ante una amenaza, adoptan una postura defensiva arqueando el cuerpo y exhibiendo sus colores. A través de la piel y sobre todo de las glándulas parótidas, liberan una toxina, irritante en contacto con las mucosas, lo que, unido a su llamativa coloración, en la naturaleza, negro y amarillo indican peligro, es un buen repelente contra los depredadores.

     Sus colores aposemáticos le ayudan a protegerse. Además su piel segrega una sustancia venenosa: un líquido espeso, blanco y con olor a saliciato de fenilo, que es irritante sobre todo en contacto con las mucosas. Para el hombre resulta completamente inofensiva. En caso de haber manipulado una, basta lavarse las manos para evitar posibles irritaciones.


Reproducción:

     El acoplamiento tiene lugar en tierra, principalmente durante en otoño y los principios de la primavera. Es una especie ovovivípara. La hembra acude al agua, generalmente encharcamientos invernales, pequeños arroyos, manantiales,... aguas bien limpias y oxigenadas y allí deposita las larvas una a una que nadan con soltura nada más salir del vientre materno. La media oscila entre las 30 o 40 larvas por parto. La mayor cantidad de larvas se observan en los meses de enero y febrero. Se da una elevada mortandad a partir de marzo pues las larvas más desarrolladas comen a las más pequeñas (canibalismo)
     En algunos casos pare las larvas en tierra, pero en este caso el número de larvas es mucho menor entere 2 y 4 ya que en esta especie se produce lo que se conoce como “canibalismo intrauterino” pues dentro de la madre las larvas se devoran unas a otras

     Las larvas tienen una cabeza ancha y de gran tamaño, con branquias externas de color rosado. El cuerpo está ligeramente aplanado lateralmente, al igual que la cola. Presentan una cresta dorsal que nace en la mitad del cuerpo. Para diferenciarlas de otras larvas, lo más sencillo resulta buscar unas manchas de color claro, casi blanco en el lugar donde las patas se unen al cuerpo. Son cazadores voraces de todo tipo de invertebrados acuáticos, pueden incluso depredar las larvas y huevos de otros anfibios (o a las de su misma especie). Al salir del agua, completada la metamorfosis, miden unos 5 cm.

     Alcanzan la madurez sexual a los 2 o 3 años y pueden vivir hasta los 20.


Subespecies:

Actualmente, en la península ibérica se reconocen 5 grupos o subespecies:

S. s. bejarae /almanzoris, en el interior peninsular y la Sierra de Gredos.

S. s. fastuosa / bernardezi, en el tercio norte peninsular.

S. s. gallaica / terrestris, en Galicia y Extremadura la primera y la segunda en Cataluña.

S. s. morenica / crespoi, en el sur de Portugal y Sierra Morena.

S. s. longirostris, al sur del Guadalquivir.

Estatus:

      Aunque depende del grupo/subespecie a la que pertenezcan, su estatus de conservación en España varía de Vulnerable a Casi Amenazada.

     Este animal está unido al mito y la leyenda, resistente al fuego, símbolo de la pureza, buscada por alquimistas para la fabricación de potentes elixires, extremadamente venenosa... En la antigüedad acabó con 4.000 hombres del ejercito de Alejandro Magno que bebieron del arroyo donde habitaba… y aquí en Galicia responsable de envenenar la leche de las vacas al chupar sus ubres.

Bibliografía:

- Anfibios e réptiles de Galicia. (1993) GALAN, P.; FERNÁNDEZ, G. Edicións Xerais de Galicia


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